Hermosillo, Sonora. Domingo 21 de Enero de 2018
 
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Aprende a pagarle a la persona más importante de tu vida

 

CIUDAD DE MÉXICO.- Siempre he considerado que con la equidad que se pretende tener en las sociedades, la mujer sólo agregó una tarea más a su “ya larga lista”: además de todo lo que ya hacía, decidió ser profesionalmente activa.

Y aunque hablar de equidad nos llevaría una tesis, la realidad es que aún hay mucho por hacer. Justo conmemoramos apenas el Día Internacional de la Mujer, y como cada año recibimos felicitaciones pese a que el género femenino sigue estando en una situación de alta vulnerabilidad.

Son muchos los ámbitos en los que se pugna por la equidad, pero en el tema económico, que es el que aquí nos concierne, las cosas no son muy alentadoras.

Las mujeres somos el recurso menos valorado en México, y no lo digo yo, lo establece la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que agrega que sólo 47% de las mujeres mexicanas en edad de trabajar forma parte de la fuerza laboral.

Muchas de estas mujeres, que aunque pueden trabajar no lo hacen, deciden dedicarse de lleno a la familia, a la maternidad, podríamos pensar que están en una situación privilegiada cuando su pareja les dice: “No trabajes, yo te mantengo”, pero en realidad nada está escrito.

Pasan la mayor parte de su vida productiva dedicadas a labores que no son visibles hasta que no las hacen, viven realizando el trabajo más pesado, menos reconocido y encima no remunerado.

En México, la mujer lleva una carga pesada en el cuidado de los hijos y los quehaceres domésticos sin remuneración. Ellas, nosotras, dedicamos más de seis horas diarias al trabajo no remunerado, mientras que los hombres menos de dos horas, establece la OCDE.

Págate a ti misma
Uno de los grandes problemas en nuestro país es el ahorro para el retiro, pero desde una perspectiva de género, las mujeres se convierten en una población muy vulnerable dado que la mayor parte de su vida productiva realizaron trabajo no remunerado, situación que las convierte en blanco fácil de la pobreza.

Por todo esto, hoy quiero hablarte a ti, a ti que decidiste quedarte en casa, que pusiste en pausa tus proyectos personales y profesionales a favor de lo que convertiste en tu prioridad: tu familia.

Preferí crear mi propia empresa en lugar de casarme

Es importante que pienses en tu futuro, las circunstancias de la vida te orillaron a depender económicamente de alguien más, pero nada es seguro, así que no apuestes todas tus cartas a un solo jugador.

Aun en estas circunstancias hay una manera de hacerlo: págate a ti primero, del gasto que recibes periódicamente destina una parte para ti, no para emergencias, no para los demás, sino para tu futuro, piensa siempre en invertirlo para hacerlo crecer.

No le apuestes a que tus hijos te ayudarán, algunos de ellos ni siquiera lograrán una pensión, y conforme adquieren responsabilidades se vuelve más complejo.

No te sientas culpable por pensar en ti, por prever para tu futuro, más que un acto egoísta, es un acto de amor propio.

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Publicado por en Mar 10 2017. Campo bajo General. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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