Hermosillo, Sonora. Martes 12 de Diciembre de 2017
 
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Coyote Ugly busca inversionistas para llegar a México

 

Desde que David McNally por ahí del año 2000 dirigió Coyote Ugly, muchos nos preguntamos si ese bar existía, la respuesta es sí. Esta franquicia con el mismo nombre está buscando inversionista para comenzar a competir en el mercado mexicano.

Justin Livingston, vicepresidente de desarrollo global de la compañía, reveló a Forbes México que buscan grupos de 3 a 4 inversionistas en cada uno de los puntos del país donde quieren poner un Coyote Ugly Saloon.

La inversión requerida para abrir una de estas franquicias es de 400,000 hasta 800,000 dólares dependiendo del tamaño del local hasta la zona donde será ubicado.

“Queremos abrir en mercados masivos, somos una marca grande, es decir, estar en las ciudades principales y las más turísticas”, señaló Livingston. Su intención es un total de entre 10 a 15 en toda la república.

Otra de las condiciones es que el bar sea colocado en una de las zonas de fiesta existentes en la ciudad donde será puesta el local.

Ante la pregunta obligada del veto que Donald Trump está queriendo calar en las empresas estadounidenses, Livingston afirmó que lo que piense el presidente republicano les es irrelevante y problema de un solo hombre. Ellos aman la cultura mexicana al igual que la americana.

“Nuestra ideología no es ni republicana ni demócrata, es de diversión y amar la vida”, dijo Justin Livingston. Desde la franquicia se cree que el concepto de Coyote Ugly será muy bien acogido por los mexicanos y es muy acorde a nuestra sociedad.

Es una realidad que México es un país machista, pero Livingston no mostró preocupación. Al contrario, consideró que las mujeres mexicanas son muy fuertes, guapas, maravillosas y serán muy buenas coyotes.

Las coyotes son las mujeres que se encuentran detrás de la barra, quienes controlan el bar y son dueñas de la barra a la cual sólo pueden subir mujeres, los hombres lo tienen prohibido y ellas se encargan de que esa tradición se respete.

Como apunta el vicepresidente de desarrollo internacional, “ser coyote es una actitud, loca y sin vergüenza, pero son chicas muy seguras de sí mismas. Es un trabajo duro, son más que una bartender, cantan, bailan, interactúan con los clientes, etc. Son las mejores.”

Para quien no lo sepa, la historia del bar Coyote Ugly Saloon precede a la película. Este local fue abierto en 1993 en Nueva York por Liliana Lovel y la película se estrenó en el año 2000. La razón por la que McNally centra su obra en el bar de Lovel es gracias a un artículo publicado en la revista GQ.

Uno de los pilares de esta franquicia es la seguridad. Cuanto más segura se sienta una coyote más interactúa con los clientes y mejor trabaja.

“La franquicia tiene un protocolo muy serio de cómo capacitar a las mujeres que trabajan en el bar, desde las coreografías hasta ser bartenders y controlar su espacio, su barra”, comentó Livingston.

En Coyote Ugly se toman muy enserio su trabajo, tienen una reputación y cuidan hasta el mínimo detalle para que nada falle. Tanto franquiciados como empleados del bar pasan unos días en Estados Unidos viendo cómo funciona un bar de la franquicia y después tanto Liliana como seguridad, coyotes e incluso el propio Justin acuden al país a supervisar que todo arranca siguiendo las directrices marcadas.

El feminismo no es un problema para Coyote Ugly. Livingston considera que no hay otro bar o franquicia en el mundo que respete y realce a la mujer como lo hacen ellos.

Desde que en 1993 Liliana abrió su bar en la ciudad del Empire State, rompiendo moldes y barreras donde los bares eran cosa de hombre, ella regentó un bar donde las que estaban detrás de la barra eran unas mujeres con un carácter muy fuerte, que se hacen respetar y también que su espacio de trabajo sea respetado.

“Nos hay mejor ejemplo que Coyote Ugly, mujeres llevando un bar, nosotros las apoyamos para que sean ellas mismas, se diviertan. Ellas controlan todo e incluso el show, en definitiva, ellas crean la cultura de Coyote Ugly”, dice Livingston.

La franquicia está presente en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón, Rusia y Kirguistán.

Quizá el caso más curioso es el de Kirguistán. Ubicado en Asia central, sin salida al mar y colindando con China, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistán y con una cultura muy distinta a la americana. Aunque mucha gente no sabe dónde está, Livingston admite que es un mercado muy atractivo y es todo un éxito su franquicia, Coyote Ugly fue la séptima empresa extranjera en entrar al país.

Aunque uno puede pensar que el mayor porcentaje de clientes corresponde a hombres, no es así, son las mujeres las que más acuden a estos bares ya que son ellas las que tienen todo el protagonismo.

Coyote Ugly es una buena apuesta, una cultura, todo el mundo sabe cuál es el concepto del bar gracias a la película y todos los días es una fiesta distinta. Esto hace que sea muy atractivo no sólo para los locales sino también para los turistas.

URL corto: http://h.canalsonora.com/?p=120233

Publicado por en Mar 17 2017. Campo bajo General. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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