Hermosillo, Sonora. Domingo 16 de Junio de 2019
 
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El PAN-Sonora frente al vacío social

El Zancudo
(No mata, pero hace roncha)

Arturo Soto Munguía

Guillermo Padrés - Noviembre 2015

Frente a la posibilidad de que las negociaciones por la ley de ingresos y presupuesto de egresos 2016 se entrampen en consignas políticas dictadas, como ya fue reconocido públicamente por el diputado panista Carlos Fú, por el ex gobernador de triste memoria, Guillermo Padrés Elías, el gobierno apela al bono democrático de toda nueva administración.

Hay una campaña de información y acercamiento con los sectores más representativos de la sociedad civil organizada, para explicar el estado en que el anterior gobierno dejó las finanzas estatales y las necesidades que, en ese contexto, se requiere cubrir para arrancar el próximo año en condiciones mínimas de gobernabilidad financiera.

Los diputados del PAN han manifestado su voluntad de participar en las negociaciones del caso, replanteando varios aspectos, sobre todo los relacionados con la asignación de recursos a los municipios gobernados por su partido, pero también han dejado claro que llevarán hasta el límite su negativa a autorizar contratación de deuda por cinco mil millones de pesos, que el gobierno necesita para destinarlo a inversión productiva, fundamentalmente.

También tienen varios cuestionamientos a las leyes de ingresos municipales, pero con especial énfasis en la de Hermosillo, donde se incluye el incremento a las tarifas de agua potable, y ya adelantaron que su voto será en contra.

La bancada del PAN, sin embargo, está lejos de ser en estos momentos un todo homogéneo y dispuesto a acatar líneas, sobre todo si éstas vienen de emisarios del pasado reciente que buscan con esa negativa, restarle margen de maniobra a los gobiernos de Claudia Pavlovich y Maloro Acosta.

Hay, aunque usted no lo crea, diputados y diputadas de la oposición panista que ven con preocupación los riesgos de lanzarse a una cruzada en la que inopinadamente quemen su casa por ver la de enfrente arder, para decirlo en lenguaje vernacular.

Evalúan la conveniencia de una oposición radical e irresponsable, pero sobre todo, montada en un discurso de honestidad, transparencia y buena administración, que simplemente no prende en una ciudadanía que apenas hace apenas seis meses los reprobó en todas esas asignaturas, echándolos de Palacio de Gobierno.

En contraparte, el gobierno viene tejiendo acuerdos con sectores obreros y patronales, así como de organizaciones intermedias y personajes representativos de instituciones académicas que ya se han sumado a su propuesta, manifestando su aval a la reestructuración de la deuda pública, señaladamente.

La jugada parece inteligente: por un lado, se hace de una base social que valide su propuesta, y por el otro, genera un vacío social hacia un panismo derrotado por sus propios errores e incompetencias, que hoy aparece más ocupado en lamer sus heridas, ajustar cuentas hacia el interior y capotear el temporal de las demandas judiciales y administrativas en contra de varios de sus más connotados personeros.

Pescadores de diferentes partes del estado, rectores de las universidades sonorenses, la presidenta del Instituto Estatal Electoral, alcaldes de diverso signo partidista -incluyendo al PAN-, han hecho pública su decisión de apoyar la propuesta oficial para contar con un presupuesto que permita levantar el vuelo a la nave estatal, hoy destartalada después de la impericia con que fue conducida durante los últimos seis años.

A la gente de a pie, y a los más encumbrados representantes de los sectores económicos les queda claro que Sonora no aguantaría otro año con un presupuesto precario, secuestrado por sus acreedores y obligado a una astringencia monetaria que se traduzca en falta de inversión, obra pública, generación de empleos y mejoramiento en la calidad de vida de los sonorenses en general.

El plazo para aprobar el presupuesto vence el último minuto de este año, aunque se espera que prevalezca la prudencia y la responsabilidad, y los diputados sean capaces de superar políticamente sus diferencias y sobre todo, vencer posiciones del talibán padrecista que, hasta donde se ha visto, viene en declive.

II

El caso de quien fuera empleada doméstica de la familia Padrés-Dagnino se destrabó notablemente una vez que Guillermo Padrés dejó de tener el control absoluto sobre los órganos de procuración e impartición de justicia, y todo parece indicar que más temprano que tarde habrá gente que ocupe el lugar que durante cuatro años albergó a Gisela Peraza en diversos penales del estado.

Ayer se realizaron nuevas diligencias entre las que se cuenta una reconstrucción de hechos en el Cereso I de esta capital, para recrear ante los ojos de las autoridades judiciales -y de algunos reporteros-, los episodios de sus últimos días en la cárcel, cuando le fue ‘sembrada’ droga para evitar que recobrara su libertad, una vez que cumplió la sentencia de más de cuatro años, impuesta por un juez.

También hubo un careo con dos agentes de la Policía Estatal Investigadora, mujeres que según el expediente del caso, estuvieron a cargo de la tortura a la que fue sometida durante varios días para obligarla a confesarse culpable.

El caso de Gisela Peraza llena de vergüenza a la sociedad sonorense, y también pinta de cuerpo entero a la familia que durante seis años gobernó a Sonora, despojada de todos esos valores que se empeñaron en simbolizar con estrellitas en su logotipo y que tuvo su cereza en el pastel con el tráfico de infantes auspiciado desde el DIF estatal y otras instancias de su gobierno.
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Publicado por en Dic 5 2015. Campo bajo El Zancudo. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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