Hermosillo, Sonora. Martes 22 de Mayo de 2018
 
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‘El pop secuestró a la electrónica’

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La llamada escena del Electronic Dance Music (EDM) es un fenómeno incontrolable desde su revival a mediados de los 2000, con nombres como David Guetta, Swedish House Mafia y Calvin Harris, por mencionar a algunos de los DJ del momento.

Sin embargo, su éxito también acarrea controversia, pues muchos de ellos han sido criticados por ser músicos que fingen mezclar en vivo, que sólo oprimen el botón de play y engañan a los espectadores con sus consolas desconectadas.

Entre los principales detractores de esta corriente se encuentra The Prodigy, el emblemático grupo británico formado en 1990 que ha llevado la música electrónica a niveles del hardcore, punk y hip-hop, y que sólo vislumbra un destino para el EDM: su desaparición.

“A nosotros no nos importa lo que hagan, si es que lo hacen (fingir tocar en vivo): entonces ellos se ven estúpidos. Sí, todos buscamos hacer dinero, pero no vendiendo su integridad como espectadores. Para mí esto es sobre música buena y mierda; un track malo es malo sin importar que tanta intensidad se le haya puesto.

“Se trata de la pereza de algunos de esos productores y DJ de hacer cosas diferentes para el de al lado; pero a veces la gente parece que es feliz sólo copiando y teniendo los mismos sonidos en sus grabaciones. El EDM arderá en sí mismo. Lo necesita”, compartió en exclusiva para Excélsior Liam Howlett, fundador del grupo completado por Keith Flint y Maxim, conocidos por canciones como Smack My Bitch Up y Firestarter.

The Day Is My Enemy, lanzado a finales de marzo pasado, incluye la canción Ibiza, en colaboración con el dúo de hip-hop Sleaford Mods, en la que critican a la escena actual y a los DJ de moda, con letras en la que se burlan de las consolas desconectadas, las premezclas y los lujos que presumen por sólo conectar un dispositivo USB.

“La canción habla sobre todos esos hábitos en su letra, pero es como un noticiario: sólo un informe de lo que hemos visto, es un poco de diversión violenta, como una buena cachetada en la cara”, agregó el tecladista, de 43 años.

Otro de los males que ha dejado la nueva música electrónica, según el trío, es la proliferación de producciones bajo el ritmo del pop, cuando anteriormente los beats eran la mejor compañía para mezclarlos con el pospunk, el punk, metal, hip-hop y casi todas las ramificaciones del rock. Un ejemplo son las colaboraciones que han hecho Nicki Minaj, Sia, Justin Bieber, Kelly Rowland y Rihanna con productores de populares como Guetta, Diplo y Harris.

“El pop ha secuestrado a la música electrónica, estoy de acuerdo y lo he dicho. También, al parecer, los grandes productores parecen ser felices de sacar provecho del trabajo con artistas pop, para hacer música pop desechable”, añadió el dos veces nominado al Grammy.

PARA TOCAR EN VIVO

Al respecto de su sexto álbum en estudio, que fue grabado entre 2010 y 2014, el tecladista explicó que buscaron crear un material agresivo, con sonidos que llevaran literalmente un ritmo frenético y que pudiera ser ideal para tocar en vivo.

La producción corrió a cargo del mismo Howlett y, por primera vez en los 25 años de la banda, Flint y Maxim estuvieron involucrados en la composición de letras.

“Cuando empezamos el disco sólo queríamos seguir nuestra vibra e ir con lo que más se sintiera real. Este álbum tiene un ataque más violento que los antecesores, pero sigue con la esencia de The Prodigy. Parece que la música electrónica está de moda en todas partes gracias al pop mainstream y comercial, así que sentimos que era importante representarla más abrasiva y difícil en esta producción.

“Es una reacción natural a lo que sucede en la escena y el soundtrack que nos define en escena. Nos gusta la música que te despierte y que no sea educada, en ese sentido fue hecho para que lo pudiéramos tocar y no para que suene en la radio”, agregó.

The Day Is My Enemy fue grabado durante seis años en tour, viviendo en hoteles, aviones y en los estudios Tileyard, en Londres. Howlett agregó que para la producción de sonido sólo utilizó los sintetizadores en vivo sobre la computadora.

FIELES AL HIP-HOP

El dúo Sleaford Mods y Flux Pavilion son los colaboradores que The Prodigy invitó a colaborar en las canciones Ibiza y Rhythm Bomb, respectivamente, incluidas entre los 15 temas que conforman su más reciente álbum.

Howlett explicó que ambos artistas fueron llamados por su capacidad de composición y el ritmo que imponen dentro del hip-hop, un género del que Howlett es amante y del cual se considera fanático, sobre todo del de la década de los 80.

“Me gusta algo del nuevo hip-hop que suena por ahí, pero la vieja escuela me gusta más, de nuevo, porque siento que antes no se hacía tanto por dinero. Ahora es más como ‘¡El Club!’, que se joda eso, siempre he estado dentro del beat, soy un hombre de beats: Public Enemy, Wu-Tang Clan y Ultramagnetic MC, todo lo que había en los 80 me mueve el mundo mucho más.

“Para el disco creo que Jason, de Sleaford Mods, es un gran escritor, porque entiendo su idioma y referencias, así que me puse en contacto con él para trabajar juntos. Flux: lo conocí por un amigo en común y trabajamos muy pronto, así que el resultado fue la canción con más club del disco”, concluyó.

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Publicado por en Jul 31 2015. Campo bajo Farándula. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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