Hermosillo, Sonora. Jueves 21 de Febrero de 2019
 
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El Talibán Padrés

ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

 

SI PARECÍA Talibán,  el ex reo Guillermo Padrés.

Con esa barba y el pelo cola de caballo contenido por un molotito,  como señal de poderío económico en una penitenciaría en la que se supone, las reglas son no dejar crecer ni la barba y mucho menos la cabellera.  De hecho a todos los trasquilan para evitar piojos sobre todo, por higiene, pues, es economía penitenciaria.

En el caso de Padrés ello no ocurrió.

Quien sabe cuánto le habrá costado esa manda que se autoimpuso pues sin duda alguna es una barba de dos años. Me imagino que cayó en el descuido de su imagen una vez que cayó en un período grave de depresión que de seguro ocurrió cuando le informaron que no saldría en la prontitud pensada sumado al hecho del encarcelamiento  de su junior, claro como base de algo más grande.

Cómo sea.

El hecho es que una de las políticas de los centros de rehabilitación con respecto a sus reos, es despojarles  de todo aquello que le da una personalidad torcida, razón por la cual terminan en la cárcel y proceden a quitarles  trajes y calzado de marca a la medida que le da el sentido o sensación de orgullo, de considerarse un ser superior, diferente al resto de los presos. Por eso les ponen uniforme apagado, color caqui en este caso.

La idea de las penitenciarías es quebrar el espíritu del reo, volverlo más humilde, que aprenda a servir, no a servirse, de allí que se vuelven blanca palomitas cuando están encerrados o bien, cuando salen siguen con la aviada, pero ya cuando vuelven a probar droga o aquello que los hace sentir bien, su personalidad escondida, la que les llevó a cometer delitos, aquella que rebajó, deslavó, desgastó los valores que detenían su actitud pro delincuencial, simplemente vuelve a surgir y da pie al criminal que siempre llevaban dentro esas persona.

Si Guillermo Padrés pasó dos años y tres meses encarcelado, su barba delata que recibió canonjías que no cualquier reo tiene. A manera de broma vale la pena preguntarse  si no ocultará una papada pues no veo que haya salido más flaco de cómo entró.

¿Cuánto le pudo haber costado en dinero a Padrés  contar con el favorecimiento y protección de los jefes del penal, es decir, de aquellos que son funcionarios  o bien, de los reos y de las organizaciones delictivas que inciden en esa cárcel y cobran derecho de piso?

Supongamos que por ser un reo de calidad y fama de estar bien forrado, en total le cobraron 50 mil pesos diarios. Fueron más menos 800 días encarcelados, entonces hablamos de que se gastó unos 40 millones de pesos por su estadía en la penitenciaria. Más menos. Una bicoca para su fortuna.

Por eso, ni más flaco, ni desganado y con unas ganas terribles de venganza en fases, primero contra sus amigos que le traicionaron y declararon en su contra según consta en expedientes, luego contra los que le robaron  y tercero, contra sus enemigos políticos. Simple lógica.

Es factible desenredar su primer mensaje que transmitió vía redes, que grosso modo, dice lo siguiente:

“Jorge me pidió que les mandara un audio, estoy aquí con toda la familia, muy contento, no me la creo, les mando a todos un abrazote, acuérdense que todavía traigo un poco de ocotillo que me ha sobrado, nomás les mando decir que gracias a todos  por todo y espero verlos pronto y pues la única palabra que se me viene a la mente es gracias, ya estoy libre cabrones, agárrense hijos de la chinga”.

1-. Ese Jorge que menciona, se sabe que se trata de Jorge Morales Borbón, quien fungió como su encargado de comunicación social.

2.- Cuando menciona:  “acuérdense que todavía traigo un poco de ocotillo que me ha sobrado” vale la pena recordar que Mario Aguirre, quien manejaba el parque El Ocotillo, dicen que se refugió en la figura de “testigo protegido”, para poder echarlo de cabeza y quedar, el empresario, con menor sentencia o libre de culpa.

Como que estaba descuadrada la frase hasta que, en el contexto mencionado sobre el hecho de que le traicionó, pues ya está un poco más focalizada.

3.- Y en el tercer punto, pues es muy lógica: “ya estoy libre cabrones” y “agárrense hijos de la chingada”, la amenaza guardada en su pecho por tantos meses, pues si significa lo que suponemos: venganza es el nombre del juego y entre más dolor se infrinja, mejor.

De allí la justificante de  Gisela Peraza cuando declara que tiene miedo (http://cort.as/-ETwN ) a un Guillermo Padrés adolorido, que gruñe, que sale con ese ánimo de hacer daño a todo aquel que le ataque, le señale, le acuse o bien, se le quede viendo.

Comprensible, pero no justificable.

Claro, lo más seguro es que primero se tome unas vacaciones (pero ahora en libertad) y descanse muy posiblemente en Querétaro. Luego vendrán las reuniones, las llamadas a sus amigos para hacerles encargos específicos y claro está, preparar su plan A, B y C, antes de que se enfríe el rencor y luego no haga nada.

La lógica simple nos indica que empezará a operar en Sonora en tres o cuatro semanas, no hay prisa y servirá sobre todo para que los sonorenses empiecen a hacer conjeturas muy propias y asimilen la noticia de su libertad, de tal forma que baje un poco el coraje del populo hacia su persona y limite o rebaje la posibilidad de que algún sonorense “mal habido” o “rencoroso” un buen día salga a la calle, le siga y piense en vengarse.

Hecho que también puede llegar a ocurrir al ser cientos de miles los agraviados. Padrés no la tiene fácil en Sonora y lo sabe.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

URL corto: http://h.canalsonora.com/?p=160783

Publicado por en Feb 4 2019. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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