Hermosillo, Sonora. Domingo 15 de Diciembre de 2019
 
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Faltó la mesa de construcción con AMLO

ARCHIVO COFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

LA CONFORMACIÓN interna de un gobierno, del tamaño que sea, requiere de madurez mental por parte de quienes lo dirigen para que las decisiones fluyan adecuadamente en tiempo y en la forma política equilibrada.

Cuando se es gobierno ya no hay contrincantes enfrente, sino problemáticas a solventar pues el pensamiento deja de ser particular para convertirse en general. Al menos así debe ser.

Pero ocurre con frecuencia que quienes buscan el poder suelen, interiormente, conformar un ritmo, una forma de ser que al lograr su objetivo, su per se, su interior, su personalidad, les limita e impide formar parte de una de las dos mesas que debe conformar todo nuevo gobierno: la de construcción y la de reconciliación.

Se quedan pues envarillados en la mesa común de las campañas, la de destrucción, esa en la que se emplean herramientas de comunicación que golpetean, dividen y abren heridas difíciles de resteñar posteriormente pues las acciones se vuelven personales.

La mesa de destrucción permite a su vez conformar corrientes de opinión que etiquetan en buenos y malos a personas y organizaciones sin comprender que se golpea a parte del pueblo a gobernar.

Esa inercia que ya debió de haber superado nuestro presidente, es lo que pudre cualquier inicio de reconciliación.

¿Qué AMLO impondrá el comunismo como parte de su estrategia enmarcada en la 4T?, de eso no hay duda. Sin embargo está dejando a tantos heridos en el camino que, una vez transformadas todas las dependencias gubernamentales, requerirá de la utilización de la fuerza física para detener las muestras de rechazo que ya empiezan a verse.

De allí que al día de hoy y en el lapso del último mes, la popularidad de AMLO haya caído cinco puntos, lo cual es mucho. https://bit.ly/37zetuZ

Quienes le inteligen a esto de la gobernanza, como es el caso de Ebrard, de alguna manera llegan a encabezar la mesa de reconciliación en bien del país en el exterior y lo ha hecho bien. Pero al interior no ha existido ninguna.

Al contrario, se siguen atacando y satanizando los poderes fácticos, tan necesarios para que permeen las decisiones gubernamentales. Pero los colocaron como enemigos, los malos a seguir atacando pues quienes hoy gobiernan siguen con ese ritmo interno de destrucción, en lucha pues, como adversarios políticos, no como gobierno.

Sin embargo, lo que no veo, ni veré, es la conformación de la mesa de construcción la cual, para funcionar requiere de funcionarios o políticos que mentalmente se encuentran maduros pues en base a ellos es como se otorga el debido equilibrio en la toma de decisiones.

Desgraciadamente AMLO no comprende ni de asesores especialistas y mucho menos establecerá parámetros que le permitan no solamente tomar la decisión que afecte positivamente a más gente, sino, que esa falta de equilibrios –que le daría la mencionada mesa constructora sobre todo al cuidar las formas–, lo lleva a convertirse en un controlador que es el preámbulo de lo que será una tiranía.

Cuestión de tiempos.

Y a estas alturas del partido, lo que no se dio en los primeros seis meses de gobierno, que es lo que llamamos “luna de miel”, simplemente será muy difícil que impere a posteriori y al no haber ni reconciliación o construcción, las agendas de trabajo de los tres órdenes de gobierno será muy difícil que concatenen, embalen o se empaten.

De allí se entiende también el surgimiento y caída de una herramienta que se consideraba bendita hasta ahora que se aprobó el presupuesto 2020: el valor de la palabra dada.

El hecho de que a Sonora le hayan restado de su presupuesto más de 16 mil millones de pesos, casi una tercera parte del presupuesto del año anterior, vendrá a producir un deterioro en el desarrollo de la entidad y en la revaloración de la empatía política de la gobernadora Pavlovich y su equipo –que están con las manos amarradas–, con el titular de este país.

Se van a tener que cerrar cinco colegios de bachilleres entre otras instituciones similares, no se podrá terminar el nuevo hospital de especialidades, promesa incumplida de AMLO –que podrá rescatarse con un préstamo–, las carreteras y calles de Sonora sufrirán deterioro al limitarse su mantenimiento, el manejo de la seguridad, salud, educación en sus diferentes modalidad, el apoyo a los sectores más marginados, los pagos a proveedores, la capacitación en general, el ataque a las enfermedades cíclicas –como la transmitida por los mosquitos–, y un etcétera así de grande, nos va a pegar a los sonorenses en el bolsillo y en nuestros intereses.

Pudo, pero no quiso AMLO, conformar una mesa de construcción en la que incluyera a todos los gobernadores y tratar con ello de enderezar un barco que hace agua, pero no creo que lo vaya a hacer.

Los enconos requieren otro tipo de estrategias de mayor peso, como por ejemplo, la utilización de grandes figuras políticas que sirvan de puente de comunicación con el preciso, no nada más los coordinadores estatales que en este año no entendieron su papel o bien, no supieron hacerlo en beneficio de la patria chica.

EN FIN, por hoy es todo. Mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

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Publicado por en Nov 25 2019. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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