Hermosillo, Sonora. Lunes 24 de Abril de 2017
 
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Habrán paso a la comunidad científica

ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

Desde hace años insisto e insistiré que se debe coordinar las áreas de seguridad pública con el aspecto científico de las universidades. Se deben abrir las puertas, por parte de la autoridad, para que se dé a conocer a la sociedad las causas por las cuales se cometen más delitos en determinada temporada del año y sobre todo, reoferenciar greográficamente las razones.

Quienes se encargan de los aspectos de investigación policiaca señalan que no es necesaria está interacción con los científicos del área social de las universidades pues, según estas autoridades se tiene en un cien por ciento identificadas esas causas, lo cual, estimado lector, demerita sensiblemente la labor de combate a la inseguridad por una razón exógena a dichos funcionarios: su credibilidad está rota, lo que digan será denostado por la opinión pública pues no cuentan con un nivel que les permita un índice de confiabilidad total.

Pero un científico sí tiene esa confiabilidad en sus investigaciones por el modelo y las metodologías empleadas.

Tomemos varios botones de muestra que nos dan las denuncias presentadas ante los agentes del ministerio público y que se manejan a través de la Secretaría de Gobernación y que usted puede checar en este link (página 29):  http://secretariadoejecutivo.gob.mx/docs/pdfs/estadisticas%20del%20fuero%20comun/Cieisp2016_012017.pdf

Por ejemplo, de los casi cuarenta mil robos perpetrados en Sonora durante el 2016, casi once mil de ellos se llevaron a cabo en los meses de junio y julio. Ahí van de todo: robo con violencia, sin violencia, común, a casa habitación, a transeúnte, y un etcétera así de largo.

¿Por qué?

Usted y yo, con nuestro sentido común podemos aducir que es debido a las vacaciones de verano, pero ¿realmente es por eso? Esta hipótesis se muere porque las vacaciones empiezan hasta julio. ¿Por qué pues hay un número similar de robos en junio?

A lo mejor piensa que en diciembre porque es cuando hay más dinero. Pero no, de hecho es el mes que menos robo se presentaron el año pasado. A esto me refiero cuando insisto en la necesidad de la investigación científica que deben dejarlo hacer a los académicos.

Otra constante es lo referente a los delitos patrimoniales. Se desbocan en junio y julio pues de los poco más de cuatro mil 300 que se presentaron ese año, mil y cachito fueron en estos dos meses. Algo similar ocurre con los delitos de violación e impresionante pues lo mismo ocurre con delitos que conllevaron lesiones… ¿Por qué ocurre esto?

Siempre habrá unos meses que se vayan más arriba que otros. Así ha sido y será, pero, ¿Qué los caracteriza y porqué se dan esas situaciones?, claro que sabemos que hay causas multifactoriales, ¿pero cuáles son?

Si los científicos pudieran apoyar con estudios sociales focalizados, lo más seguro es que ello nos llevaría a reducir ese índice que todos queremos que se reduzca en la realidad.

Ahora bien. Lo que hizo Maloro Acosta y el secretario de Seguridad Pública de poner a disposición de la población un mapa donde se observan la incidencia de los delitos por colonias, es de aplaudirse. Usted puede checarlo aquí:  http://apps.sspsonora.gob.mx/MAPAINTERACTIVO/IncidentesArea/IncidentesClustering

Y efectivamente, lo analice. De hecho me sorprendió el darme cuenta que no tengo un marco de referencia mental que me diga cuantos robos se requieren para considerar la tasa “normal” o bien que la autoridad está ganando o perdiendo la lucha contra la inseguridad.

Ese mapa interactivo me permite obtener información que me indica qué colonias son las más peligrosas como por ejemplo y usted lo puede checar, la San Benito donde roban tantos carros. Quiero suponer entonces que el objetivo de esa herramienta es que pongamos mucha atención cuando andemos por esos lares.

Y también me indica, en el caso de los comerciantes, cuáles son las áreas en las que los ladrones suelen atacar con mayor incidencia. ¿Es la solución?, claro que no.

Insisto, un estudio científico bien desarrollado nos explicaría las causas por las cuales esas colonias son las más afectadas y mire que no hablamos de sitios donde campea la pobreza, ¿o sí?, ¿o será que es una colonia de viejos a quienes es fácil robarles?, ¿o serán las casas abandonadas?, ¿o será que las casas están al fondo de los terrenos y los carros quedan fuera?, ¿ o será que no hay un eficiente alumbrado público?, ¿o será que…?…  ¿me explico? Y en base a ese tipo de multi causas, tomar decisiones más adecuadas.

Claro que nos falta mucha educación en materia de seguridad pues de entrada, ¿sabe usted cuáles son las placas de su carro?, ¿pudiera dictar a un dibujante las características físicas del ladrón o bien, determinar el tipo y modelo de auto participante en un robo?… Ni yo.

El problema de la inseguridad siempre existirá. Se tienen que ajustar las tuercas necesarias para limitar al máximo a los mañosos pero insisto, una herramienta valedera, sin duda alguna será la apertura y  coordinación de la autoridad con las áreas científico sociales de las universidades.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

URL corto: http://h.canalsonora.com/?p=119744

Publicado por en Mar 14 2017. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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