Hermosillo, Sonora. Martes 30 de Mayo de 2017
 
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Javier y su futuro (in)cierto…

Rastrillando

Por Mario Munguía Murillo

Hablar del sindicalismo en México, es referente obligado el corporativo llamado CTM (Confederación de trabajadores de México) y, citar a don Fidel Velázquez Sánchez (1900 – 1997), líder recordado aún después de muerto.

Y el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación), llamado en los años 20 del siglo pasado Confederación Mexicana de Maestros.

Ambos corporativos son parte fundamental en la estructura del partido revolucionario institucional (PRI); son los que deciden quien y quienes serán los gobernantes de este país, junto a organizaciones como la CNC, CNOP y un “cuerpo de pequeñas células” adherentes que giran alrededor de los corporativos, incluyendo la Fundación Colosio.

Pero son la CTM y el SNTE los que aglutinan los padrones más importantes con los que se sostiene el partido institucional y durante los últimos 100 años han sido parte fundamental de gobierno.

Ambos corporativos se distinguen porque en el transcurso de los años, han consolidado su propia economía y el control interno de los cientos de sindicatos que aglutinan miles de personas que multiplicados por familias suman millones de individuos en edad de votar (sustento de los partidos políticos, el voto).

Este país hermoso, bizarro y democrático, no puede estar exento a la evolución natural de las nuevas formas de hacer política, a la globalización de la economía y aculturación de las masas –gracias, a las nuevas tecnologías-.

De ahí que, llego la añorada “alternancia”, y con ella, una nueva generación de políticos que basan sus “convicciones ideológicas” en las ideas neoliberales (¿?) qué, sustentan los liderazgos en los intereses particulares y de grupo –del momento-, sin importar los intereses de la nación (mejicanos con J de jodidos).

La “alternancia” solo ha servido para que afloren los sentimientos e intereses más retrogradas jamás visto; es el regreso de los conservadores que creen que para salir de la situación desastrosa y anárquica de México hay que volver a la monarquía. Bueno, en realidad nunca ha desaparecido, pues los aristócratas (empresarios hoy políticos) que “sostienen” este país, son herederos de aquellos que se beneficiaron en el porfiriato (y la revolución) y bendecidos por la Iglesia.

En este contexto nacional está la CTM, y en Sonora también existen unas oficinas que controla, hoy, Javier Villarreal Gámez; heredero de Francisco “Pancho” Bojórquez Mungaray, quien durante muchos años ocupo la secretaria general. Actualmente es, Javier, también, diputado plurinominal y, obvio, un voto más a favor de la bancada priista.
Javier Villarreal Gámez se forjo en el “sindicalismo duro”, en las lides organizando grupos de choque que han estado presente en diferentes “movimientos de huelga” con resultados benéficos para el corporativo CTM.

Entre sus éxitos sindicales, tiene haber ganado la titularidad del sindicato minero de Cananea, Grupo México, desplazando al poderoso sindicato sección 65 que dirige desde el exilio Napoleón Gómez Urrutia quien a su vez, heredo de su papá, Don Napoleón Gómez Sada.

Viene a cuento, pues se rumora que desde que entro el actual gobierno, el secretario de gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella, no lleva una buena relación política e institucional con el líder de la CTM; incluso, dicen sus voceros – de Pompa-, que el nuevo secretario general de la organización será Héctor Robles Núñez actual dirigente de la CTM Hermosillo.

Héctor, es el que dijo que el profesor Jesús Rosario “el Chayo” Rodríguez Quiñones “ (actual delegado de la SEDESOL) no pertenece desde hace tres años a la CTM, … Que quede claro que Rodríguez no ha pagado sus cuotas en ese tiempo y no tiene con nosotros ningún contrato colectivo”, lo dijo en la Mesa de periodistas CANCUN, no lo digo yo.

Difícilmente, si el rumor es cierto, podrán mover a Javier Villarreal Gámez, y esto no abona a lo dicho por la gobernadora Claudia Artemisa Pavlovich Arellano el pasado primero de mayo, frente a más de un millar de trabajadores y sus dirigentes y Javier: “Así que yo seguiré luchando por todos y cada uno de ustedes pero los necesito al lado mío, al lado de ustedes, al lado de su organización, las grandes luchas se ganan cuando estamos todos juntos”, les dijo la Claudia.

El PRI, tiene frente el 2018 un no muy halagador panorama; tiene una contienda difícil, donde el PAN, a pesar de todo, pudiera dar una sorpresa; Movimiento Ciudadano cada día se posesiona más; el PRD y PANAL, perdieron credibilidad; Morena, dicen “las masas” contestatarias es la esperanza. ¿Usted qué opina?

Y como bien señalo el siempre recordado líder de la CTM Don Fidel Velázquez Sánchez en abril de 1984, dijo: “…el PRI “ya envejeció”, el PRI es un partido agotado; la forma de hacer política ya no responde a los requerimientos actuales; el partido necesita una transformación completa; debe depurarse y superarse o estará condenado a morir”.

La posición de Javier Villarreal G. siempre ha sido institucional, es un priista hecho a la “antigüita”, tiene la escuela de Don Fidel, de “Pancho” pero, hoy se enfrenta a políticos que su aprendizaje se basa en las teorías “cornejelianas”, de imágenes etéreas de, fantasías monárquicas.

Pero mejor a’i se las dejo. El SNTE es otro capítulo de la historia sindical de México. Los cornejelianos políticos seguramente no conocen la historia de la imagen del charrito PEMEX y por qué a los cetemistas se les decía “sindicato charro”…!!!SARAVAH!!!

mtesota@gmail.com

@mariomunguia8

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Publicado por en May 7 2017. Campo bajo Rastrillando. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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