Hermosillo, Sonora. Martes 19 de Septiembre de 2017
 
|

La espiral política de los nuevos rostros del PRI

ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

LOS NUEVOS ROSTROS que se manejan en la política sonorense, incrustados principalmente en el PRI y con escasa o nula participación como candidatos, a cómo los he visto en las diferentes giras a las que me ha invitado el dirigente estatal, encontraron una fórmula individualizada para seguir en sus funciones directivas, principalmente: saber esperar.

En su mayoría son nacidos en la época del internet –del 85 para acá–, por lo que su tejido mental es diferente. Sin problemas económicos en su mayoría, manejan la disciplina del deber cumplido, de la exacta dimensión de lo que significa una orden del jefe, sin más, sin menos, no arriesgan.  Su formación personal, en su hogar, o las empresas en los que han sido educados por sus padres se basan principalmente en el cumplimiento de las responsabilidades que les dictan sus superiores.

Saben que es el camino adecuado para alcanzar una meta, en este caso el aspecto político. ¿Bueno o malo?, el tiempo lo dirá.

Es una regla política aprenderles a los más viejos su forma de ser, los procesos que desarrollan, algunos hasta el modo de hablar o la empatía con alguien que consideran un valor, un ejemplo a seguir.

Recuerdo a don Chayo Ruelas que en paz descanse. Cualquiera que le pidiera un gestión se sentía agradecida con él pues no solamente aplastaba la tecla con el personaje debido para lograr el objetivo, sino que le daba seguimiento en tiempo y forma. Preguntaba al de la petición si le habían conseguido lo que buscaba y no solamente eso, también cuestionaba hasta la forma cómo le habían tratado y cuando el objetivo no se alcanzaba, regresaba con la persona a reclamarle su proceder negativo. Con mucho tacto, pero eso hacía don Chayo.

Es uno de los aprendizajes que deben prevalecer.

Por eso ahora que inició el Programa “El PRI en tu colonia”, si los jóvenes priístas que serán los candidatos del mañana se fijaron bien, no se trató nada más de llevar una serie de servicios (más de 600) a La Cholla, donde atendieron a más de 400 personas en época no electoral, aunque parezca que lo es.

Hay una fibra en el interior de cada ser humano que se llama sensibilidad, es esa sensación que te motiva, te impulsa  a prestar atención al problema de los demás. Es la que genera una de las más grandes virtudes de quienes se dedican a la política: la capacidad de servicio.

Aunado a ello, aparte de la sensibilidad también genera lo que para muchos es una carga que pesa y que por lo general suelen hacerla a un lado: es el cumplimiento de compromisos y la responsabilidad para llevarlos a cabo, insisto, en tiempo y forma. Sobre este aspecto giran una serie de características como son la toma de decisiones exacta en beneficio de las mayorías, pero ese es otro tema.

Regresemos al punto.

Lo interesante de esta nueva nata de jóvenes es que su mente abierta está deseosa de aprendizaje. Asisten a cursos, capacitaciones que les orienten en cómo deben conducirse hacia sus diferentes públicos, escuchan experiencias y conforman de manera natural, pequeños equipos de trabajo. Gente en la que se apoyan y viceversa. Lo normal en toda organización política.

Pero hay dos cosas que no se aprenden por más cursos que tomen.

Uno es el grado de responsabilidad e integridad, lo cual se mama en la casa, y que separa  lo correcto de lo que no es.  Aquello que les puede permitir decir no a quien sea que busque trastocar ese valor tan perdido en este país y que nos da la imagen ante el mundo de corruptos de mierda.

El otro detalle es la valoración de las personas. Quienes lo aprenden en la marcha dejan en el camino, regados, muchos agravios. Debe entender esta generación que el logro político que consigan, es pasajero.

Quienes les capacitan en lides de los manejos políticos saben muy bien que una vez en el poder esos chamacos de hoy pueden llegar a convertirse en los soberbios del mañana que por más baños de pueblo que tengan se subirán al ladrillo que los hará perderse y para bajarlos, va a estar cabrón porque sienten que se lo merecen y hasta  se convertirán en machos o hembras alfa a l@s que importará muy poco su pareja como parte de su cambio personal, creo que no necesito abundar en esto.

A diferencia de generaciones pasadas de políticos sonorenses, aquello que decía Colosio que provenían de la cultura del esfuerzo ello, siento, ya no aplica el día de hoy, en gran medida por que el origen humilde no significa destino victorioso  y los sufrimientos de una vida difícil que conforman una formación fortalecida en el servicio como una filosofía de vida, desgraciadamente, siento, no la poseen quienes buscarán a partir de septiembre de este año un cargo de elección popular. ¿Bueno o malo?,  el tiempo nos dirá.

Por eso insisto, los jóvenes que estuvieron este sábado en La Cholla ¿habrán comprendido todo esto que menciono?, ¿cuántos regresarán a ese lugar para checar si se cumplieron los objetivos buscados por los asistentes?, ¿alguno de ellos habrá tomado nota de las necesidades pedidas y sin hacer escándalo y fuera de reflectores, se dirigirán a ese hogar para saber cómo seguir apoyándoles?

Esto es la política, la que se aprende en la calle. En La Cholla. La que no requiere de la foto en el Facebook o en el twitter. Aquella que logra introducir en el político la observancia de la miseria en la que viven tantos y logra despierta su coraje y  la sensación de impotencia, esa que se relaja conforme a los años y termina despertando el conformismo de tantos que hoy ocupan cargos y quienes aseguran que hacen todo lo humanamente posible como justificación de su fracaso.

La capacidad del dirigente Gilberto Gutiérrez es sobrada.  Lo sé muy bien. Y también que busca introducir a estos jóvenes que hoy le rodean y a muchos más, en esa espiral de la política de servicio que dará por resultado la natural búsqueda de una candidatura a la cual muchos aspiran pero poquitos lograrán ese objetivo.

Un consejo vital: nunca hagan cosas en su vida  que avergüencen a su familia. Es el primer paso. Por cierto y sólo como detalle rasposo, los periodistas siempre los estaremos vigilando.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

URL corto: http://h.canalsonora.com/?p=119631

Publicado por en Mar 13 2017. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

Comentarios cerrados

Comparte