Hermosillo, Sonora. Sbado 21 de Septiembre de 2019
 
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La fiscal no está sola…

ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

RECUERDO CUANDO Wenceslao Cota fue procurador de justicia allá por 1991 implementó un programa denominado de Corresponsabilidad Ciudadana, con bastante éxito. De hecho, conformaron como plan piloto en Hermosillo poco más de 175 comités de grupos ciudadanos y sumados a los de Nogales y de Ciudad Obregón sumaron más de 400.

El detalle era que los grupos de ciudadanos tenían acceso directo con el entonces procurador quien turnaba las llamadas a la parte correspondiente. Esto fue con Manlio Fabio Beltrones como gobernador.

Recuerdo, porque me tocó observar de cerca la funcionabilidad de dicho programa, que la gente se acercaba a la cancha deportiva donde se juntaban y establecía ese contacto mediante el cual el acercamiento se hacía y en muchas ocasiones se realizaban denuncias directas mediante las cuales se bajó considerablemente el índice sobre todo de drogadicción.

Había por supuesto la discreción debida. Fue un programa exitoso según lo comenté con Wences.

Luego, en tiempos del Maloro Acosta como alcalde de Hermosillo se implementó una estrategia similar logrando la autoridad encabezada por Jorge Suilo, la conformación de poco más de 250 comités ciudadanos enfocados en las colonias más conflictivas de la capital sonorense cuyo ciudadanos coadyuvaban en el combate a la delincuencia.

Platicando con Suilo, hay algo similar que se piensa realizar a nivel estatal ahora que se encuentra laborando en la Secretaría de Seguridad Estatal.

El detalle es este. Por más grandes golpes mediáticos que se imprimen en esta nueva administración de la fiscalía, encabezada por Claudia Indira Contreras Córdova, se requiere la participación de la ciudadanía para limitar al máximo la inseguridad.

Ojo. No estamos señalando que su trabajo sea inadecuado. Por supuesto que no. Sobre todo porque ha logrado la fiscal  darnos la certeza a los sonorenses de que en nuestro suelo, quien la hace la paga.

Me impresionó e impactó la visita que hicimos a sus laboratorios científicos, son iguales o mejores a los que sales en la tele de esos de CSI. No tienen nada que pedirles a los gringos.

¿Qué me gustaría que hiciera la señora fiscal?

De entrada, que invitara a todos los ex procuradores estatales, hecho que aún no ocurre, pero que al momento suceder, se daría cuenta de la experiencia que tienen todos ellos y un punto muy, pero muy importante: no buscan ser protagónicos. No le quitarían, pues, reflectores pues son ex funcionarios que palparon y vivieron de cerca una problemática tan absorbente que no hubo la oportunidad de fincar una carrera política continuada, pues salvo el licenciado Wenceslao Cota –quien llegó a ser alcalde de Nogales–, de allí ninguno llegó a sostenerse políticamente.

El detalle es que no he visto en sus estrategias a nuestra fiscal que exprima la experiencia de un Rolando Tavares que supo imponer orden en lo correspondiente a problemas delincuenciales del área rural, o al caballito Miguel Ángel Cortez, quien con su rigidez jurídica estableció los procedimientos con los que ahora se rigen los agentes del ministerio público.

Ni se diga del resto de los ex procuradores que también conocen las tripas de la delincuencia. Pregúntele a un Abel Murrieta quien en una de varias ocasiones disparó su arma contra criminales en un enfrentamiento cara a cara contra gente de la maña.

O bien, que también la señora fiscal se reúna con gente tan inteligente como el ex subprocurador Héctor Contreras Pérez –hoy presidente de la Barra Sonorense de Abogados–, quien ya debería de estar trabajando en propuestas de iniciativa de ley para mejorar el Código penal. Aquello que le pasó con Eduardo Bours al utilizar y manejar una camioneta incautada y que condujo su caída, la verdad, no limita su capacidad en los estudios legales.

Mi amigo, Carlos Castillo Ortega, quien durante más de quince año fue sub procurador, es quien conoce todo el tejemaneje de esto que llamamos delincuencia. Desgraciadamente la perdió en terrenos particulares, pero no deja de ser un excelente elemento.

El hecho es este: y sí conozco todas, pero todas la grillas al interior de la Fiscalía Estatal, sin embargo, recomendable sería que la señora fiscal se reuniera con todos ellos y tierrita volada en un afán del contrataque a los índices de criminalidad.

No puede ser que por grillitas internas y luchas de poder –que entiendo que existen–, se pierda la oportunidad de emplear estrategias que han funcionado realmente.

¿Cuáles?

Fuera de la que ya señalamos de los grupos comunitarios, están aquellas relacionadas con la corresponsabilidad de los agentes del ministerio público que aún sigue tirando cuerpos fuera de su jurisdicción,  o bien, la competencia desleal de algunos de ellos que informan primero al Secretario de Gobierno dependiendo de la gravedad del asunto.

Claro que hay otras como ese hecho de la demarcación de territorios en los cuales nadie es responsable y son asesinatos que quedan a la deriva. ¿Y qué me dice de las averiguaciones previas que tardan uno, dos o más años en conformarse y que a final de cuenta no pasan ante el primer filtro que es el juez de primera instancia y que en lo particular me tocó vivir en carne propia?

Lo ideal pues, estimado lector, que la señora fiscal pida ayuda de quienes le antecedieron, un hecho que no he visto que ocurra.

EN FIN, por hoy  es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

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Publicado por en Sep 5 2019. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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