Hermosillo, Sonora. Viernes 18 de Octubre de 2019
 
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Las fallas de la comunicación

Mensajes
Gilberto Armenta

La comunicación es como la religión: hay muchos creyentes y pocos practicantes. Ricardo Pereda

Hay quienes dicen tenerlo todo para gobernar y legislar, pero carecen de una efectiva comunicación. Porque comunicar también es conciliar, negociar, convencer y saber difundir. Y cuando el comunicar se convierte en protagonismo, y luego ese protagonismo en enfrentamiento, entonces, simple y sencillamente, se dejó de comunicar.

Eso le está sucediendo a Morena en el congreso local, y quedó evidenciado desde la primera sesión ordinaria que ahí se celebró. Para empezar, nadie sabe quien esta a cargo de comunicación de la bancada morenista. Se reparten nombres, pero ninguno de los que se mencionan hacen lo que les debería corresponder como tales. Y está bancada debería tener resuelto este tema desde hace semanas, y el error cometido es, en primer orden, considerarlo mínimo como para haberle dado curso.

En el desarrollo de la sesión en cuestión, quedó evidenciado el tema cuando comunicadores ajenos a Morena, buscando quedar bien con Martin Matrecitos Flores, lo convencieron de salir a declarar ante los medios presentes, pasando por encima de la autoridad de Ernestina Castro Valenzuela, en su calidad de coordinadora de la bancada de Morena. La molestia en ella fue más que clara, y con justa razón.
Luego, por si fuera poco, no hubo quien controlará los tiempos y el interés de la prensa que cubre la fuente legislativa, cuando entrevistaron a Adolfo Salazar Razo – ahora jurídico de Morena y aspirante a la Oficialía Mayor del Congreso – ignorando por completo, y de nueva cuenta, a Ernestina Castro quien esperaba, mezclada entre la misma prensa, para ser entrevistada luego del final de sesión. ¿El resultado de eso? Ella se retiró molesta por lo que Martin Matrecitos y Adolfo Salazar habían hecho: dar declaraciones que, en ese momento, no les correspondían a ellos.

Las bancadas del PES y del PT carecieron de lo mismo, y no hubo quien diera el paso al frente para sacar a entrevista a sus respectivos coordinadores. En estos dos partidos se entiende la novatada, pero donde no se perdona es con el PRI, quien tampoco ha definido quien estará a cargo de la comunicación con su bancada. El Panal, el MC y el Verde Ecologista están en la misma situación.

El único partido que atinó a hacer lo correcto es Acción Nacional, que nombró antes del inicio de las hostilidades en el congreso local a Brenda Martínez Tequida como su coordinadora de comunicación, quien ya está coordinada con un grupo de prensa que, atinadamente, sacó al coordinador panista Gildardo Real para entrevistarse con la prensa que lo aguardaba en los pasillos.

Pero volviendo con Morena, huelga decir que la falta de comunicación no solo es en el sentido del boletín de prensa, o de la difusión de las actividades legislativas de sus diputados. La comunicación organizacional al interior de esta bancada, vital en estos menesteres, está de momento, hecha pedazos.
Lo evidente y de simple vista permite entender que nadie está coordinando las relaciones interpersonales entre los grupos que representan a cada legislador. La falta de comunicación entre Ernestina Castro y Martin Matrecitos está revolucionando en encono y animadversión, y eso es justamente lo que un comunicólogo y operador de medios debería estar conciliando, o al menos, matizando ante el escrutinio de quienes notan a la distancia el enfrentamiento. De existir esta posición, la del operador de medios, ya se hubiera colocado el cerco de contención ante aquellos comunicadores que, maliciosamente, buscan imponer su agenda decidiendo a quienes entrevistan y a quienes no.

En el Ayuntamiento de Hermosillo las cosas no son distintas, y la comunicación se está concentrando en el envío del boletín informativo, la agenda del dia, y el manejo de los grupos de WhatsApp de prensa. En cuanto a la operación de las redes sociales, – las institucionales y las personales de quienes integran el Ayuntamiento – la acción no es correcta.

La alcaldesa debe entender que, la oposición, sea del partido que sea, está en su derecho de manifestar su rechazo a los quehaceres del Ayuntamiento que preside, o a ejercer la critica a las acciones que se emprendan, lo haga con razón o sin ella.

La respuesta debe ser institucional, o no darla en ningún sentido. Pero utilizar las redes sociales para denostar, para llamar al linchamiento público, y para referirse peyorativamente a quienes representan políticamente a un sector de la misma sociedad que ella gobierna, es inaceptable.

Y es ahí donde los responsables de comunicación del Ayuntamiento fallan, porque a falta de una respuesta de esta área al posicionamiento de quien desde la oposición reclamó explicaciones, sobre nombramientos de funcionarios y otras acciones, tuvo que salir la propia presidente municipal, errando en el intento por defenderse.
Pero también falló Morena, ya que, en esta coyuntura, la respuesta debe ser de iguales a iguales, pero ni el comité municipal ni el estatal de este partido le están entendiendo a su papel en este nuevo gobierno. Piensan que ellos también son funcionarios.

El capitulo no se cierra, aun falta mucho por recorrer, y se espera que quienes están a cargo de la comunicación actual…empiecen a comunicar.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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Publicado por en Sep 20 2018. Campo bajo Mensajes. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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