Hermosillo, Sonora. Lunes 20 de Noviembre de 2017
 
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Licencias sindicales nos cuestan millones de pesos

ARCHIVO CONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

SUPE QUE ESTÁ POR APROBARSE la conformación de un nuevo sindicato en la Unison, dirigido por Dorotea Rascón, lo cual es un proyecto de hace buen rato y que sería competencia del STEUS, organización que en su momento dirigió la misma Dorotea.

Este fenómeno donde existan múltiples sindicatos no es nuevo. Hay por ejemplo dos sindicatos en el Cobach, dos en Isssteson, dos en Cecytes, otro par en el mismo Gobierno del Estado y habrá otros dos más en el Ayuntamiento de Hermosillo lo cual se está cocinando.

Esta proliferación de sindicatos no es por amor al arte, ni tampoco porque se quisiera defender mucho a los trabajadores, sino porque es un gran negocio pues las instituciones, por no entrar en conflicto con estos grupos prefieren ignorar la ley que los obliga a tratar con un solo sindicato mayoritario y entran en negociaciones también con los minoritarios.

Una de las negociaciones son las licencias con goce de sueldo para los líderes sindicales y sus allegados y si esto sigue así al rato van a surgir más sindicatos y van a ser menos quienes trabajen pues todo mundo andará de licencia.

Un ejemplo claro de esto se da entre el sindicato que dirige el ingeniero Toño Castro –Sutspes, el mayoritario en el Gobierno del Estado y algunas descentralizadas–, y el otro es el que dirige Pancho Mitre — Sindicato Democrático Independiente–, donde también él cuenta con goce de licencia para no trabajar con pago íntegro de sueldo desde los tiempos de Eduardo Bours cuando hizo una huelga de hambre para que le dieran esta canonjía que nos cuesta a usted y a mi.

Esto ocurre solamente en el sector público (sindicatos burocráticos) pero ¿cuándo ha visto usted que haya dos sindicatos en una organización privada?, salvo que se trate de sindicatos gremiales, las empresas particulares siempre negocian con un sindicato mayoritario cuando no es de protección y si algún otro sindicato quiere formarse y entrar en negociación con la empresa, primero tiene que disputar el contrato en un juicio ante la Junta de Conciliación y Arbitraje pues ningún empresario está dispuesto a conceder a dos sindicatos las mismas prestaciones porque a él si le duele en su bolsillo cosa que no sucede con los políticos que manejan dinero ajeno.

Consulté a un experto y me dijo que de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo sólo hay cinco tipos de sindicatos: de empresa, industria, nacionales de industria, gremiales y de oficios varios.

De los sindicatos existentes en Sonora se estima, según el experto, que la mayoría no reúnen los requisitos legales para ser encajonados en uno de estos, por lo tanto sería posible cancelar todos esos registros si así lo demanda algún interesado y si existiese alguna voluntad política que así lo requiriera.

Vamos con los ejemplos del porqué de esta ilegalidad. Tenemos sindicatos que aglutinan trabajadores de la industria maquiladora, de la construcción, del comercio, pesqueros y trabajadores en general por si alguno se escapa, lo cual significa que éste tipo de sindicatos –que son la mayoría–, no encuadran en ninguno de los apartados que regula la ley, por lo tanto el registro que se les otorgó no tienen ningún fundamento que los pueda sostener.

Abundemos un poquito en esta ilegalidad existente. Esto se debe a que los registros sindicales se han otorgado desde siempre atendiendo no a las necesidades de los trabajadores, sino a la necesidad política de un sistema corporativo que así aseguraba el manejo de masas laborantes con fines estrictamente políticos.

Escapa de esta ilegalidad, siguiendo con los ejemplos, el sindicato de transportistas, puesto que éstos si constituyen un gremio legalmente organizado para la defensa de sus intereses. Y hay otros más.

Sin embargo, en el mundo global en que vivimos esto se está convirtiendo en una pesada carga para las empresas que ya empiezan a presionar para que esta situación cambie y en este contexto se inscribe la reforma constitucional en materia laboral que se publicó el 24 de febrero del presente año y que está en vías de implementación secundaria en todo el país lo cual es tema para otra columna.

El hecho es que si tomamos en cuenta que en el sector público por lo general quienes conforman la cúpula sindical son los primeros en pedir licencia  para no trabajar, dizque para atender sus comisiones  –pero a su vez, incrustan en esta petición de licencias a otros allegados–, entonces vamos a tener que padecer el hecho de que son cientos los burócratas que van a cobrar sin trabajar dizque porque tienen licencia sindical.

Y sus sueldos, estimados lector, repito, los pagamos usted y yo. Y son millones de pesos. ¿Es justo?

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

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Publicado por en Nov 7 2017. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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