Hermosillo, Sonora. Domingo 16 de Junio de 2019
 
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No quieren que Hermosillo progrese

ARCHIVOCONFIDENCIAL
POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

COMO SIEMPRE pasa en Hermosillo, el posible avance que se pueda tener en la ciudad topa con una negativa pronta de los partidos de oposición y aquello que pudo ser benéfico para el municipio, termina siendo detenido, y el atraso continúa.

Recuerdo cuando en tiempos de Armando López Nogales –hará 20 años–, se quiso construir una desaladora. El entonces alcalde Pancho Búrquez se opuso alegando de todo, desde cuestiones legales, tecnicismos, mezcladas con saborizantes políticos a lo cual se le aparejó una falta de sostenimiento, valentía y decisión del ex gobernador y no se hizo.

Ese proyecto contemplaba, además del aseguramiento permanente del abasto de agua potable, el rescate de miles de hectáreas para la siembra, así como la futura construcción –entre Hermosillo y el poblado Miguel Alemán–, de una ciudad industrial de primer mundo con agua asegurada.

La falta de coraje –para no llamarle más feo–, lo timorato, indecisión, flaqueza e indiferencia de López Nogales retrasó la oportunidad de prosperidad para el municipio. Quiso, pero no pudo.

De hecho, la intrascendencia de su gobierno pasó al cesto de la historia pues en lo personal, al mencionar su nombre, no recuerdo alguna obra, acción o actividad que logre llevarme a la mente su figura, salvo aquel detalle de que en su sexenio nadó de muertito y las francachelas extremas que realizaba.

Luego, en tiempos de Eduardo Bours, dijo que el tiempo definiría una tecnología más barata y entonces implementaría esta acción. Su tacañería y hasta sospecho que envidia de la mala para que no prosperara Hermosillo pero si Obregón, conllevó a que se olvidara el proyecto y lo dejó morir. Pudo, pero no quiso.

Y ahora tenemos el caso del proyecto de cambiar todas las luminarias de Hermosillo a luces led y asegurar el servicio de mantenimiento concesionándolo a una empresa que cumpla con los requisitos debidos. Hay 16 que le quieren entrar al reto.

Como siempre, hay quienes se oponen.

Los regidores panistas que al principio apoyaron la concesión del servicio, ahora dice que se oponen, aferrados a esa testaruda posición de no querer que Hermosillo pase al siguiente nivel. Podrán alegar que falta claridad a la acción y que por ello abandonaron la comisión que precisamente aseguraba dicha transparencia… es la mente obtusa que les hizo cambiar de parecer.

Sin embargo y a diferencia de hace veinte años, ahora vemos dos cosas diferentes. De entrada una gobernadora muy entrona y un alcalde que no duda ni se anda con medias tintas. Por eso Maloro Acosta no se detiene y en todos los foros habla de las bondades que trae consigo la iluminación de Hermosillo, sobre todo en el aspecto de seguridad.

Maloro ya ha demostrado que por lo menos tiene coraje y emprende las acciones como ocurrió con Infraganti o bien, con los cambios en la policía municipal de tal forma que ahora vemos pingües manifestaciones como la de este martes donde unos treinta manifestantes exigían algunas cosas en materia de agua, por el incremento, alumbrado por la concesión y el gasolinazo, que es federal. Pero nadie pidió más seguridad pública.

Para febrero, pues, se deberá cumplir con los tiempos y una vez que se apruebe el proyecto, en este mismo año, prácticamente Hermosillo contará con luces led en todas las colonias. Y sin más costo de lo que ahora significa el DAP.

Eso sí, los enemigos políticos del alcalde no quieren que avance la iluminación de Hermosillo porque saben muy bien que ello significará un incremento del capital político natural pues cada vez que veamos esos focos, sabremos que fue el Maloro quien los impuso a pesar de todo y contra muchos que se oponía. Y eso les duele en sus aspiraciones por recuperar la plaza tanto a los del Movimiento Ciudadanos como a los del PAN.

Ese es el otro punto que atacan y malamente pues por mí que se hagan trizas, se rompan las vestiduras, griten y pataleen, pero por el amor de dios, que dejen progresar a Hermosillo.

En el caso de la desaladora, esa falta de unidad nos tiene ahora hasta con el incremento del 35 por ciento que le impuso Javier Gándara y que ahora protestan alegando que es una decisión de esta alcaldía. Por lo menos Javier mostró determinación, pero los tiempos astrales eran otros.

Ahora que Maloro quiere mostrar esa determinación, simplemente no lo dejan. Así cómo pues.

Podrán alegar lo que sea quienes se oponen al proyecto de alumbrado, pero una cosa es muy cierta, uno de los candados para las empresas participantes indica que de no cumplir con las expectativas se les quitaría la concesión y se haría efectivo el cobro de quince millones de pesos que deben poner como prenda o fianza, para participar en esta licitud.

Solo espero que no ocurra lo mismo que con la desaladora que en la actualidad es un tema poco tratado y cuya información es que el gobierno federal construirá una en Guaymas y que de allí nos podemos colgar los hermosillenses. Pero para eso aún le cuelga buen rato.

Y pensar que hace veinte años tuvimos la oportunidad de tener una en la costa. Espero pues que no ocurra lo mismo con el alumbrado público, porque de ocurrir, pasarán algunas administraciones para que se vuelva a retomar el tema pues quedará, políticamente, como tema tabú.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

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Publicado por en Ene 25 2017. Campo bajo Archivo Confidencial. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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