Hermosillo, Sonora. Martes 23 de Julio de 2019
 
|

Nuevo sistema penal debe sustentarse en principios de lealtad profesional

sala-juicios-orales-unison

El nuevo sistema de procedimiento penal deberá desarrollarse con base en un principio de lealtad a los valores éticos que tanto hacen falta en estos tiempos, de ahí la necesidad de que haya una capacitación y rigurosa selección del perfil profesional de quienes lo vayan a operar, afirmó Jesús Antonio Molina Ballesteros, académico del Departamento de Derecho de la Universidad de Sonora.

Al hablar de la «Fase de la investigación en el nuevo procedimiento penal», advirtió cómo el renovado sistema vigilará que, en el caso de los jueces, tengan plena imparcialidad, rectitud, probidad y siempre con transparencia de respeto a la justicia e igualdad de la ley, y con ello, incluso, no exponer su prestigio profesional.

Asimismo, planteó que con este sistema se va a terminar el famoso «alegato de orejas», en el que el abogado o ministerio público habla con el juez «en corto» y a escondidas de la contraparte para que la resolución vaya a su favor.

Molina Ballesteros dijo que es necesario que los operadores del sistema penal, así como la ciudanía, sepan que éste es predominantemente oral; es decir, que se parte de una forma de impartir justicia mediante la oralidad, aplicando los principios de publicidad, concentración, continuidad, contradicción e inmediación.

JESUS ANTONIO MOLINA BALLESTEROSEl principio de publicidad, dijo, significa que la ciudanía podrá estar presente en las audiencias para poder observar cuál es el papel que desempeña el ministerio público o fiscal, el rol del defensor y el juez, de tal manera que con sentido común sepa que son personas que tienen la capacidad técnica y jurídica para hacer bien su trabajo.

Ante alumnos y académicos en el aula magna «Roberto Reynoso Dávila», destacó que este sistema debe cambiar la forma de pensar de la ciudanía en general –como una nueva cultura– en cuanto a que no se trata de que todos los casos se van a sancionarse con penas.

Lo que pretende, precisó, es que solamente los casos graves o relevantes lleguen a juicio oral donde haya una sentencia condenatoria, y que los demás se puedan resolver de común acuerdo entre la víctima ofendida y el propio victimario, a través de varias figuras jurídicos-procesales que están ahí presentes, como por ejemplo los acuerdos reparatorios.

Muchos de los delitos, explicó, van a depender de que la víctima y el imputado lleguen a un acuerdo respecto a la reparación del daño, donde haya un otorgamiento de perdón, se platiquen y ambos decidan voluntariamente dar por terminado el asunto.

Invitado al Departamento de Derecho citó otra salida alterna –o forma anticipada del proceso– de que, aun cuando sean delitos grave, si el imputado admite su responsabilidad y confiesa previo acuerdo ante el ministerio público para que se le dicte una sentencia menor, el asunto no llegará a la sentencia por el juez de juicio oral, sino el de control; es decir, en la fase intermedia de investigación pueden concluirlo.

Molina Ballesteros planteó la necesidad de que las policías hagan bien su trabajo y tengan conocimiento de los derechos humanos del imputado, de una manera muy técnica y siempre haciéndole saber al detenido la causa de su detención, que tienen derecho de inmediato a un abogado y a no declarar; y que va a ser puesto a disposición del ministerio público a la brevedad para que éste resuelva si es o no legal la detención.

Blvd. Luis Encinas y Rosales, colonia Centro, Edificio de Rectoría. Tels.- 01 (622) 259-21- 82 y 259-21-45

URL corto: http://h.canalsonora.com/?p=75685

Publicado por en Dic 29 2014. Campo bajo Local, Portada. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

Comentarios cerrados

Comparte