Hermosillo, Sonora. Martes 11 de Diciembre de 2018
 
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¿Primera “plancha” de Morena, o nueva chamaqueada?

Ernestina Castro Valenzuela, coordinadora parlamentaria de Morena

Arturo Soto Munguia
Tras un largo debate, el pleno del Congreso aprobó por primera vez con la anhelada mayoría calificada (22 votos) la solicitud al presidente de la República para que emita una declaratoria de protección a la seguridad interior, que en términos llanos significa que el ejército, la marina y la policía federal tome las riendas de las tareas de seguridad pública en Sonora.

 

Invocando los artículos 11 y 13 de la Ley de Seguridad Interior, la bancada de Morena sumó, tras un largo debate, los votos del PT, del PES y MC para considerar de urgente y obvia resolución la iniciativa con punto de acuerdo presentada, y a la que diputados del PRI, PAN, PANAL y Verde pretendieron regresar a comisiones, toda vez que, consideraron, dicha iniciativa no estaba suficientemente fundamentada y podría ser rechazada en la Comisión Nacional de Seguridad Pública.

 

Eso dejaría las cosas como están en Sonora, donde en los últimos meses, pero de manera señalada en las últimas semanas se han registrado terribles hechos violentos por parte de grupos de la delincuencia organizada que se disputan el territorio para sus ilícitas actividades.

 

Con sus matices, los legisladores en minoría se manifestaron a favor de la iniciativa, pero solicitaron reforzarla para que tuviera un mejor efecto en las instancias a las que va dirigida: el presidente de la República, la comisión bicamaral de Seguridad Nacional (integrada por diputados federales y senadores) y el CNSP.

 

Pero vayamos por partes.

 

Básicamente, lo que solicitaban los diputados opositores a Morena fue acreditar las actualizaciones de las amenazas a la seguridad interior y que éstas realmente comprometan o superen las capacidades efectivas de las autoridades locales, o que se originen por la insuficiente coordinación de los tres niveles de gobierno, como establece el invocado artículo 11.

 

El artículo 13, por su parte, establece que una solicitud de esta naturaleza debe contener la amenaza identificada y el impacto de la misma; área geográfica, sector poblacional e instituciones vulneradas; estadísticas de actos o hechos de naturaleza similar a la amenaza identificada; áreas de insuficiencia operativa, técnica y logística para enfrentar la amenaza identificada; el compromiso de contribuir a la atención de la amenaza y otra información que se considere relevante para justificar la declaratoria de protección a la seguridad interior.

 

Sin excepción, aunque con matices, los diputados que participaron de un largo debate antes de la votación, reconocieron que los hechos violentos que han sacudido al estado recientemente requieren acciones efectivas y urgentes.

 

La coordinadora parlamentaria de Morena, Ernestina Castro fue más allá y esbozó un recuento de crímenes extremadamente violentos, que jamás se habían registrado en Sonora, al menos no con esa saña y con tanta frecuencia: encostalados, encobijados, descuartizados… y sostuvo que la autoridad estatal ha sido rebasada por el crimen.

 

Inicialmente, el Partido del Trabajo en voz de su coordinador Rodolfo Lizárraga había adelantado que votaría por turnar a comisiones la iniciativa, pero su bancada terminó votando a favor de la urgente y obvia resolución. Lo mismo hicieron la bancada del PES y la diputada de MC, María Dolores del Río.

 

Con esos votos, la iniciativa pasó, no sin antes ser sometida a un debate en el que salieron a relucir algunas cuestiones, como la incongruencia de Morena, señalada por Eduardo Urbina al apelar a una ley (la de seguridad interior) que a nivel nacional mantiene impugnada y que ha solicitado derogar el propio Alfonso Durazo, próximo secretario de seguridad federal, por considerar que viola la autonomía de estados y municipios, así como por los casos de violación a los derechos humanos registrados en aquellas entidades donde ha operado.

 

También hubo señalamientos de Morena en el sentido de que sus opositores no querían aprobar la iniciativa para cuidar la imagen de la gobernadora, mientras los aludidos respondieron sobre los riesgos de tener al ejército y la marina en las calles.

 

Por cierto, el artículo 11 cita que aquellas amenazas a la seguridad interior que no requieran la declaratoria solicitada, serán atendidas por las autoridades respectivas en los ámbitos de sus competencias, es decir, exactamente lo que solicitó en la víspera la gobernadora Claudia Pavlovich.

 

Ya poniéndonos muy escépticos y suspicaces, y suponiendo sin conceder que el PRI y sus aliados en esta discusión buscaran evitar incidentes que coloquialmente se tradujeran en un caldo más caro que las albóndigas, con el ejército echando bala en las calles y deteniendo a su modo a presuntos delincuentes, es posible pensar que operaron para que la iniciativa pasara tal cual fue presentada, para que finalmente fuera desechada en el CNSP, por su falta de consistencia.

 

¿A qué me refiero? A que el PRI pudo haber pactado con los aliados de Morena para que votaran a favor, matando tres pájaros de un tiro:

 

1.- PRI, PAN, PANAL y Verde quedan como opositores propositivos.

 

2.- PT y PES se reconcilian con Morena después del desencuentro que tuvieron a propósito del conflicto político-laboral con los directivos del Congreso, y que les valió una advertencia en el sentido de que podrían quedarse solos en la elección 2021.

 

3.- Se hacen elegante y dignamente a un lado para que pase una solicitud que por incompleta y poco sustentada podría ser desechada, abriéndole paso al oficio de la gobernadora mediante el cual solicitó al presidente de la República mayores recursos humanos, materiales y económicos para atender los temas de seguridad pública en Sonora.

 

No digo que así haya sido, sólo aventuro una posibilidad, basado en la cantidad de maniobras que me ha tocado ver en la cobertura de la fuente legislativa durante más de 25 años.

 

En todo caso, eso se verá en las próximas 72 horas, plazo que establece la ley para tener una respuesta de las autoridades federales.

 

Si la solicitud de Morena es desechada, estaríamos entonces frente a una nueva chamaqueada a la fracción parlamentaria guinda, y no frente al jubiloso festejo por alcanzar, al fin, la anhelada mayoría calificada.

 

II

 

Y en temas más amables aunque no menos grillo, no pierdan de vista al presidente de la Asociación de la Industria Manufacturera y de Exportación, Gerardo Vázquez Falcón, que ha sorprendido a propios y extraños con sus dotes de cabildeo en el sector empresarial sonorense, para promover a su cercano colaborador, Oscar Serrato como el próximo representante patronal en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

 

Vázquez Falcón no está sólo en esta tarea, pues tiene como carta de presentación su condición de principal operador en Sonora, nada menos que del senador Napoleón Gómez Urrutia, al que por cierto acaban de destapar como el muy probable nuevo secretario general del Congreso del Trabajo, que aglutina a unos diez millones de afiliados pertenecientes a 54 organizaciones sindicales.

 

En el sector empresarial sonorense ha caído bien la propuesta del presidente de INDEX, de impulsar a Oscar Serrato para evitar que a la JFCA llegue alguien impuesto desde el centro del país, como suele suceder. Y la cosa no para ahí, pues el señor Vázquez Falcón también cabildea para impulsar un representante patronal en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, que surja del consenso entre las cámaras empresariales del estado. No lo pierdan pues, de vista.

 

III

 

El que estuvo en Hermosillo desplegando un intenso activismo en el que se dio tiempo para departir unos momentos con los colegas y amigos del Colectivo de Reporteros, fue el famoso “Borrego”, Ernesto Gándara Camou, quien reiteró lo que en este espacio le habíamos adelantado hace unos meses: se encuentra listo para contender por la gubernatura en 2021 como candidato del PRI, pero si se la vuelven a aplicar y lo dejan fuera, no descarta la posibilidad de hacerlo bajo otras siglas.

 

No es lo que más le gustaría, dijo, pero no cierra ninguna puerta en esta que sería la tercera vez que buscara dicha candidatura, y al modo Peje, aseguró que la tercera es la vencida.

 

Así es que apunten en la lista de la próxima sucesión en el gobierno estatal a quien se perfila como el cuadro más preparado, con mayor carisma y con muy buena aceptación no sólo entre las huestes tricolores, sino en la sociedad civil que, como bien lo dijo, en más del 90 por ciento no milita en partido político alguno. Ojo con eso, porque fue clave en su contundente triunfo por la alcaldía de Hermosillo en 2006.

 

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