Hermosillo, Sonora. Sbado 17 de Agosto de 2019
 
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¿Pues qué hacían con el dinero público?

guillermo padres meme

Una rápida ojeada a las notas de los últimos meses permite apreciar que no hay semana en que desde el gobierno del estado o desde el ayuntamiento de Hermosillo, por citar la capital sonorense, se anuncien inversiones en diversos rubros, señaladamente en aquellos que durante seis años se fueron deteriorando por el abandono institucional, hasta volver necesario emprender eso que se ha dado en llamar la reconstrucción de Sonora.

Durante una obligada visita al terruño, Cajeme, nos tocó conversar con familiares muy cercanos que diariamente transitan por las calles y caminos del Valle del Yaqui, por motivos de trabajo. Hasta el año pasado, su respuesta cuando se les preguntaba por las condiciones en que se encontraban esos caminos, era una mentada de madre, sonora y florida, contra los que hasta hace poco ‘gobernaron’ Sonora.

Pero uno mismo ha podido constatar, durante la cobertura de eventos por la sierra y el Río Sonora, por la costa de Hermosillo, cómo hasta hace poco las carreteras prácticamente desaparecieron en algunos tramos y en otros era más fácil transitarlas fuera de ellas.

El 26 de febrero pasado, la gobernadora anunció el Plan de Rescate Carretero mediante el cual se invertirán este año 2 mil 670 millones de pesos: 193 millones para la zona noroeste; 893 millones para la sierra alta y baja, así como el Río Sonora; 494 millones para el Valle del Mayo y para la costa de Hermosillo, Guaymas y Empalme, 586 millones de pesos.

Ayer, la Sagarhpa y la Unión Ganadera anunciaron el inicio de los trabajos de rehabilitación de 12 mil kilómetros de caminos rurales en todo el estado, en lo que se invertirán este año 23 millones de pesos.

Ayer mismo, el secretario de Gobierno, Miguel Pompa, mejor conocido como El Potrillo, anunció el arranque de obras de pavimentación, rehabilitación de parques y servicios públicos. Los recursos con los que se inician estas obras corresponden al Fondo Minero, que tiene su origen en un impuesto al volumen de extracción de minerales en municipios donde operan empresas mineras.

Los recursos de este fondo ascienden a 244 millones de pesos a invertirse este año, 122 de los cuales corresponden a las aportaciones del año pasado.

Ayer mismo, el alcalde de Hermosillo, Maloro Acosta anunció una inversión de 107 millones de pesos para aplicarse en obras de infraestructura urbana en el poblado Miguel Alemán. 41 millones provienen de la aportación municipal.

También ayer, el secretario del Trabajo, Horacio Valenzuela entregó apoyos por 1.7 millones de pesos para respaldar a jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad en el arranque de pequeñas empresas, como parte de un programa de apoyo al autoempleo.

Y para cerrar la jornada de un solo día, la gobernadora Claudia Pavlovich entregó seis camiones adaptados para personas con discapacidad; 322 aparatos ortopédicos conformados por 85 andaderas, 86 bastones, 54 pares de muletas, 89 sillas de ruedas y 8 sillas de ruedas especiales PCI (Parálisis Cerebral Infantil).

La memoria social, que no es tan flaca como la pintan, recuerda claramente que en el sexenio pasado este tipo de anuncios eran más bien esporádicos y escasos.

Recuerda que los caminos y las carreteras estatales se fueron destruyendo por el paso del tiempo, el olvido, la falta de inversión. Recuerda que los grupos vulnerables estaban desprotegidos y, en el peor de los casos, eran objeto de la burla gubernamental, como cuando Guillermo Padrés y su esposa anunciaron como la gran cosa, una entrega de sillas de ruedas que más parecían un adefesio transformer armado con una silla tecatera y llantas de bicicleta.

¿Qué sucedió? ¿No tenía dinero el anterior gobierno? ¿Se encontró, el actual gobierno con una maquinita de hacer billetes?

No. Ni una cosa ni otra. El sentido común y la experiencia directa de miles de ciudadanos que vieron cómo los padrecistas que llegaron con una mano atrás y otra adelante, quebrados y endeudados de pronto aparecieron como magnates indica que una de las cosas que sucedió fue que éstos se robaron el dinero público.

Los que le entienden más al tema sostienen que el gobierno federal retuvo cientos, si no es que miles de millones de pesos que fueron asignados al gobierno de Sonora, porque éste no pudo comprobar el destino de anteriores partidas. Y eso no es algo que dependa de la voluntad política de los gobernantes en turno, sino de criterios y protocolos legalmente establecidos para la asignación de recursos federales a los estados.

La noticia de que el Sistema de Administración Tributaria, el temible SAT congeló cuentas bancarias de Miguel Padrés Elías, presentado por su hermano Guillermo como “el rico de la familia” cuando todavía se daba el lujo de bromear con la altanería de una impunidad garantizada por el ejercicio del poder, sólo viene a confirmar que los recursos públicos que no llegaron a su destino, fueron a dar al bolsillo de la mafilia feliz que ‘gobernó’ Sonora en el pasado reciente.

Como se sabe, esas cuentas congeladas por el SAT estaban en la mira de la autoridad hacendaria federal desde el año pasado, pues en ellas se habrían depositado unos 3 millones de dólares correspondientes al monto de la ‘mochada’ que presuntamente pagó el empresario Mario Aguirre, por el favorcito de haberle asignado el programa de uniformes escolares gratuitos.

Y con el SAT, ciertamente, no se juega. De hecho, si por la víspera se saca el día, podríamos asumir que las cuentas de Miguel Padrés no son las únicas que se encuentran bajo investigación del gobierno federal, y en estos días habrá más de cuatro padrecistas poniendo sus barbas a remojar, porque ya vieron las del vecino cortar.

Bueno, y nomás para que no se me pase, vale la pena mencionar, para aquellos que quisieran refutar lo aquí asentado, con el argumento de que el anterior gobierno sí ejerció recursos cuantiosos en programas de todo tipo, que una cosa es anunciar la aplicación de esos recursos y una, muy otra, es que éstos lleguen a su destino originalmente trazado.

Es decir, la opacidad del padrecismo es otra de las asignaturas pendientes, y otro de los puntos de comparación con la actual administración. El caso de los uniformes escolares es emblemático, pues mientras el SAT congela las cuentas de Miguel Padrés (esto ocurrió desde marzo, pero se supo hasta ahora) y sigue la pista de Mario Aguirre, la licitación del programa de uniformes escolares hoy está siendo seguido de cerca por el ojo ciudadano.

La organización Sonora Ciudadana, que preside desde hace un par de semanas la colega y amiga Leticia Cuesta ya se integró a la fiscalización de todo el proceso de licitación, asignación y seguimiento de este programa, lo cual marca también un precedente en términos de transparencia y rendición de cuentas.

 

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Publicado por en Jun 8 2016. Campo bajo El Zancudo. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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