Hermosillo, Sonora. Domingo 25 de Agosto de 2019
 
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Samuel Ocaña: su legado

Arturo Soto Munguia

Nuevo reconocimiento al ex gobernador Samuel Ocaña García, por su visión en obras que trascienden el tiempo y generaciones de sonorenses, según las palabras de la gobernadora Claudia Pavlovich al hacer entrega de la placa respectiva al neumólogo de Arivéchi, como solían citarlo los viejos de la tribu.

 

Lo anterior durante el acto de instalación del Patronato del Centro Ecológico, otra de las obras pensadas, diseñadas e inauguradas durante su sexenio (1979-1985), y que por cierto estuvo a punto de desaparecer durante el padrecismo, cuando murieron varios ejemplares de fauna y flora; algunos animales exóticos fueron a parar a ranchos de los nuevos ricos sexenales y nomás faltó que se secaran los sahuaros.

 

Con más años encima, Samuel Ocaña sigue siendo el mismo hombre sencillo y de humor culto; mantiene una larga cauda de amigos y anda por las calles con la tranquilidad de la misión cumplida honestamente.

 

Es posible que las nuevas generaciones ni siquiera sepan de quién se trata, pero con toda seguridad han recibido los beneficios de alguna de sus obras. Y con ‘obras’ no aludo a edificios o infraestructura solamente, como el CUM o la infraestructura hidráulica (11 presas); sino a lo que han representado en el tiempo instituciones como El Colegio de Sonora, la Casa de la Cultura, el Centro de Investigación en Alimentos y Desarrollo (CIAD) o la propia Radio Sonora, que representan un macizo legado académico y cultural que es justo reconocer y valorar, aunque el ex gobernador mencionó en tono de broma que ya se le estaban haciendo muchos los reconocimientos, como ya lo estuvieran despidiendo.

 

Lo cierto es que la historia debe registrar el paso de Samuel Ocaña por la gubernatura, como ejemplo de que el ejercicio de gobierno se puede llevar a cabo con transparencia y honestidad; con compromiso con el presente y sobre todo con el futuro, que es, creo, el mensaje que finalmente está enviando la gobernadora al reconocer el legado del ex gobernador.

 

II

 

Ya le salió el tiro por la culata al diputado Javier Dagnino en sus intentos por infiltrar el movimiento No al gasolinazo, con fines ni siquiera políticos, sino de revanchas personales contra quienes considera tienen en la cárcel a su gurú Guillermo Padrés, y contra algunos comunicadores sobre quienes echó encima su flaca y pulgosa jauría.

 

No es, nunca ha sido el diputado, un hombre de muchas luces. Es más bien un ocasionado y un prototipo caricaturesco del policía político, de muy dudosa viveza y muy torvo actuar.

 

No es raro pues, que para sus fines haya contratado a un tipo de tan baja estofa como Alfonso Canaan, que más tardó en aparecer como ‘líder social’, que en cosechar lo que sembró desde todas las afrentas y fraudes que ha hecho en su triste carrera como chapulín de varios partidos políticos, y como abogado huizachero con algunas cuentas pendientes con la justicia.

 

Ayer fueron presentados documentales y testimonios vivos de gente que este sujeto ha timado, y que sería imposible reproducir completamente en este espacio. Pero nos hicieron llegar hasta conversaciones de Whatsapp entre él y al menos una de sus víctimas, y el contenido de las mismas sería demasiado cómico si no fuera tan dramático.

 

No sorprende que existan sujetos como éste; sorprende, eso sí, que los liderazgos auténticos del movimiento No al gasolinazo le sigan permitiendo aparecer al frente del mismo, cuando en realidad sólo los utiliza como cobertura para litigar un fuero de facto que lo pudiera proteger de la acción de la justicia, alegando una persecución política que suena a mal chiste, pues en términos reales, su representatividad o liderazgo no tiene base social alguna.

 

Eso sí, sus fobias, empatadas con las del diputado Dañino, le han acarreado al movimiento más bajas que altas y más desprestigio que consensos, sin contar el choque con medios de comunicación y periodistas a los que tiene como consigna agredir. En fin.

 

III

 

La bateó el alcalde Maloro Acosta. Haciendo uso de la plataforma de peticiones Change.org, ciudadanos solicitaron al alcalde de Hermosillo tapar todos los baches de la ciudad, a lo que el Maloro respondió que sí, que en eso están trabajando desde el inicio de la administración; que se suma a la solicitud y que de entrada se compromete a reparar medio millón de baches este año.

 

Y uno piensa en la meta de medio millón de baches y se pregunta: ¿Pues cuántos habrá en la ciudad? Evidentemente, muchos y algunos muy añejos. Si la memoria no falla, en el otoño de 2015 cuando el actual alcalde tomó las riendas del Ayuntamiento,  la ciudad ya parecía campo de guerra, pero el invierno llegó con sus lluvias y acabó de destrozar las vialidades. Se encontraron 400 mil baches, pero había calles que cabían en uno solo.

 

La falta de inversión y la mala calidad de los materiales provocaron que el problema hiciera crisis, al grado que actualmente existen unos dos millones de metros cuadrados de pavimento dañado en la ciudad y una buena parte de ellos, producto de la falta de mantenimiento durante muchos años.

 

La solicitud ciudadana es, pues, absolutamente legítima y por eso desde la colonia Nuevo Hermosillo, donde el alcalde supervisó trabajos de rehabilitación, anunció una inversión de 250 millones de pesos este año, para atacar frontalmente el problema, que realmente está causando serios problemas de vialidad, accidentes y daños en vehículos.

 

 

 

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Publicado por en Feb 10 2017. Campo bajo El Zancudo. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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