Hermosillo, Sonora. Lunes 10 de Diciembre de 2018
 
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Una mejor calidad de vida

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Gilberto Armenta

La gobernadora Claudia Pavlovich Arellano se presenta al Congreso del Estado, y entrega de propia mano el Tercer Informe de Gobierno. A la vista, parecerá un hecho irrelevante, pero el trasfondo político detrás de esto es sumamente destacable.

El entorno político en Sonora, como en el resto del país, es particularmente especial, y todas las coyunturas involucradas deben ser tratadas con pinzas. A menos de dos meses de que tome protesta Andrés Manuel Lopez Obrador como presidente de México, aún se percibe en el ambiente una lucha electoral que ya no debería ser el referente, especialmente en los funcionarios locales que, en Sonora, tomaron protesta el pasado 16 de septiembre.

El llamado revolucionario de diputados locales a “morir” porque para eso fueron votados, o para hacer juicios sumarios atendiendo su ascendencia partidista real (no de Morena ni de izquierda), la exigencia a presidentes municipales para no asistir a reuniones oficiales, la advertencia de que se trabajara con unos funcionarios estatales si y con otros no, y el suponer equivocadamente que el resultado de la elección pasada representa una división total de poderes, enrarece de tal manera el espectro político en Sonora, que urge de actitudes conciliatorias, y de posicionamientos amables en la forma de ejercer la función pública.

Por eso, Claudia Pavlovich Arellano atendió la entrega de su Tercer Informe. El protocolo indica que el encargado de eso es el Secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella, quien había cumplido con esa regla en los dos años anteriores, pero esta vez había que dar un primer paso, y la mandataria estatal lo dio sin problema alguno.

No se trata, de acuerdo con esa acción, de establecer parámetros de poder, para luego competir con ellos. Tampoco, como reza el dicho popular, de “estirar la liga” para conocer el alcance de cada uno. Mucho menos de mostrar que el Ejecutivo está por encima del Legislativo, o viceversa. Y por supuesto, tampoco debe suponerse sumisión de un lado al otro. Exclusivamente se trató de oficio político, de un juicio de acción de gobierno elemental al mostrar, sin miedos, cortesías que son obligadas pero que no incomodan, si en mente se tiene una mejor de calidad de vida para el sonorense.

¿Qué viene ahora? La revisión por parte de los diputados locales para determinar, de acuerdo con cada bancada, que rubros deben ser explicados más a fondo, en que acciones de gobierno se ocupan mayores explicaciones, o en que presupuestos se debe “arrastrar el lápiz” para determinar con exactitud donde quedó el cero. Esa es una de las tres grandes y principales responsabilidades de los diputados locales, que los obliga a asegurarse de la correcta aplicación de los recursos públicos.
Las otras dos responsabilidades son hacer y modificar leyes según sea necesario, y aprobar justamente los presupuestos que el estado y los municipios requieran anualmente.

Esa revisión que ahora harán del Tercer Informe deberá ser concienzuda, bien documentada. En mano tendrán, seguramente, los informes de la legislatura anterior respecto al destino y conclusión de obras, o de proyectos. Sin duda, para sustentar los argumentos que presenten (los actuales diputados), presentaran evidencia real y no de oídas sobre lo que aprobarán o reprobarán del informe. Descalificar de manera adelantada el mismo, intentando presumir habilidades fiscales y de auditoria someras y casi psíquicas es inadmisible, particularmente si durante el sexenio del 2009 al 2015 se observó una acción legislativa más de complicidad que de responsabilidad.

Por encima de la revisión legislativa al informe se destacan los avances en educación, donde Sonora pasa de los últimos a los primeros lugares en varios segmentos, o en economía donde el estado alcanza sus mejores niveles en la generación de empleos y atracción de inversiones. Importante el tema de la rendición de cuentas y combate a la corrupción superando incluso, auditorias federales; y que decir del desarrollo social que atiende a adultos mayores, mujeres jefa de familia y familias que superan su vulnerabilidad.

En salud, el Hospital de Especialidades viene marcando la pauta, mientras que la igualdad a las mujeres, en el plano electoral, fue ejemplo a nivel nacional. Las carreteras y vialidades, distribuidas en todo el estado, hablan de una infraestructura limpia y transparente, incluyendo una de las ultimas el Albergue Tin Otoch que atiende dignamente a niñas, niños y adolescentes no acompañados en situación de migración.

La seguridad es un reto gigantesco, en el que deben intervenir los tres niveles y los tres poderes para, eventualmente alcanzar niveles óptimos de acción. La entrada en operación del C5i es un detonante que, sin duda, ni los mismos diputados podrán refutar.

El párrafo anterior es solo el preámbulo para entender que, la calidad de vida que se está dando al sonorense, está por encima de los juicios partidistas electorales que se le quieran dar al informe. Esta historia apenas inicia.

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Publicado por en Oct 15 2018. Campo bajo Reino de Sátrapas. Puedes seguir cualquier respuesta a través de RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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